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Oct
10

Génesis de la tristeza

No hay insatisfacción profunda que no sea de naturaleza religiosa: nuestros fracasos provienen de nuestra incapacidad para concebir el paraíso y aspirar a él, lo mismo que nuestros malestares de la fragilidad de nuestras relaciones con lo absoluto <<Soy un aimal religioso incompleto, padezco doblemente todos los males>> –adagio de la Caída, que el hombre se repite para consolarse. Al no lograrlo, recurre a la moral, decide seguir a riesgo del ridículo, su consejo edificante. <<Resuélvete a no estar triste>>, le responde ésta. Y él se esfuerza por entrar en el universo del Bien y de la Esperanza… Pero sus esfuerzos son ineficaces y antinaturales: la tristeza se remonta hasta la raíz de nuestra pérdida…, la tristeza es la poesía del pecado original…

E.M. Cioran