Democracia
El sueño de la democracia consiste en elevar al proletariado al nivel de estupidez del burgués. El sueño se ha cumplido, al menos en gran parte.
El sueño de la democracia consiste en elevar al proletariado al nivel de estupidez del burgués. El sueño se ha cumplido, al menos en gran parte.
La televisión es perfecta. Pulsas un par de teclas, uno de esos menudos ajustes mecánicos que los monos evolucionados ejecutamos con habilidad, te arrellanas y vacías la mente de todo pensamiento. Y ahí estás contemplando las burbujas del caldo primordial. No hace falta concentrarse, ni reaccionar, ni recordar. No notas la falta de cerebro porque, total, no te sirve para nada. Tu corazón, tu hígado y tus pulmones siguen funcionando normalmente. Aparte de esto, todo es paz y tranquilidad. Estás en el nirvana humano. Y si llega un pobre de espíritu y te dice que pareces una mosca sobre el bote de basura, no le hagas caso. Probablemente, no tiene suficiente dinero para comprarse un televisor.